El comandante de la policía boliviana de La Paz pide la ayuda militar al General Kaliman.
Argumentan de que sus posibilidades han sido rebasadas ya que cuentan con medios muy limitados.

La petición fue mediante una conexión en vivo.

Los uniformados rechazaron “enfrentarse al pueblo”, ante la creciente convulsión que atraviesa el país vecino: grupos de manifestantes cercaron medios estatales e incendiaron la casa de un gobernador. Renunciaron cuatro funcionarios del oficialismo.

Las Fuerzas Armadas de Bolivia descartaron un enfrentamiento con los ciudadanos que protestan desde hace semanas contra el gobierno del presidente Evo Morales y rechazaron intervenir para solucionar los “problemas generados en el ámbito político”. Durante la escalada de violencia de este sábado, renunciaron un gobernador, dos alcaldes y un senador de las filas de Evo Morales.

Las instituciones militares, “enmarcadas en la democracia y las leyes, garantizaremos la unión entre compatriotas, por lo que ratificamos que nunca nos enfrentaremos con el pueblo, al que nos debemos”, afirmó el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general Williams Kaliman, en conferencia de prensa.