La Abuela Grillo es un cuento autóctono de la comunidad Ayoreo que hace parte de los pueblos indígenas de Bolivia. La tradición de los cuentos de estos pueblos se ha centrado por lo menos en dos oportunidades en el Agua como tema fundamental en sus narraciones, este es caso de historias como la Abuela Grillo y el Niño Lluvia. Estos cuentos a partir de la tradición oral, narran historias del agua en Bolivia, que además dejan ver cómo son las costumbres y las vivencias de los pueblos, como se relacionaban y cuáles eran sus mayores intereses. Sin embargo, dichas narraciones recientemente están siendo recolectadas por algunos escritores como Liliana de la Quintana, quien se ha centrado no solamente en recoger la tradición indígena, sino que a partir de estas historias ha escrito cuentos para niñas y niños, resaltando el papel importante de la tradición de los pueblos en Bolivia y de su subsistencia, golpeadas por la violencia, la pobreza y el olvido de los entes territoriales y estatales.

En el caso de la Abuela Grillo, la tradición e importancia del agua en su narración se hace vida como una premoción frente a la Guerra del Agua que ocurrió en Cochabamba en el año 2000. Básicamente dicha guerra empezó porque durante la dictadura de Hugo Banzer, éste decidió privatizar el derecho del agua a través de atribuir su distribución a Aguas del Tunari, que era un consorcio empresarial formado por la empresa norteamericana Edison, Bechtel, Las empresas Bolivianas A. Petricevich, S. Doria Medina y el consorcio español Abengoa S.A, lo cual terminó en un incremento en las tarifas del agua de hasta en un 300% del valor original. Las constantes protestas frente a este hecho que dejaron un saldo de un muerto y por lo menos 160 heridos, consiguieron no solo que no se privatizara el agua, sino además colaboraron con la destitución de la dictadura de Banzer y también con que dichas empresas retiraran demandas al gobierno de Bolivia, que se habían colocado por incumplimiento del contrato. Es así como podemos observar la intensa relación que los pueblos autóctonos han tenido con el agua y la forma en que social y económicamente, se han dado relaciones de poder en torno a la misma, la disputa de los derechos humanos y del derecho a la vida se ven reflejados en las historias de los pueblos, historias que en muchas oportunidades tienden a repetirse.

Resumiendo la historia de la Abuela Grillo, podemos decir que la Abuela de los Ayoreo era el grillo más grande de la Laguna que se llamaba Direjná y que ella era la dueña del agua. Una vez La Abuela Grillo canto tanto, que inundó el territorio en donde estaba establecido el pueblo. Enojados sus nietos por la inundación le pidieron que se fuera. Al irse la Abuela dejó de tras de sí una oleada de calor que comenzó a secar los cultivos y llenó de aridez la tierra. Cuando sus nietos se dieron cuenta de lo que estaba sucediendo, fueron nuevamente a buscar a la Abuela Grillo para que volviera la fertilidad a su tierra. Esta historia debe ser contada en época de mucho calor, ya que siempre que contamos la historia, la Abuela Grillo nos envía la lluvia.

A partir de esta historia y de la Guerra del Agua, en 2009 se realizó un cortometraje que buscaba desde la narración indígena, trasladar el problema actual de la crisis del agua y de los eventos ocurridos en Cochabamba en 2000. Para esto 8 jóvenes artistas Bolivianos fueron becados para la realización del corto en The Animation Workshop de Dinamarca que es la más importante escuela de animación y también una de las más influyentes y destacadas de Europa.
Una vez realizado el cortometraje que además contó con la participación de uno de los más prestigiosos animadores de Francia llamado Denis Chapon, se presentó por vez primera en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y Derechos de La Madre Tierra celebrada entre el 19 al 22 de abril de 2010 en Cochabamba Bolivia y en el Festival Anima Mundi de Brasil 2010. En adelante “La Abuela Grillo” cortometraje que retoma el nombre exacto del cuento que había sido transmitido por el pueblo Ayoreo, ha sido presentada en diversos espacios al interior de América Latina sobre el tema del agua y el medio ambiente y también sobre el valor de la tierra.

Narración Original
“En los tiempos antiguos, los Ayoreos llamaban abuela grillo o Direjná al grillo más grande que es el dueño de las aguas y que no resiste el calor. Una vez, la abuela hizo llover tanto sobre el pueblo Ayoreo que éste se inundó, entonces los habitantes le pidieron a la abuela que abandonara el lugar. Con mucha tristeza, la abuela deja la comunidad y se va caminando. Por donde pasa deja el rastro de ríos y lagunas. Mientras tanto los Ayoreos empiezan a padecer de sequía y calor hasta que deciden ir a buscar a la abuela grillo siguiendo su rastro”.

PARTICIPANTES EN EL CORTOMETRAJE

Los ocho artistas becados por The Animation Workshop de Dinamarca en Bolivia para la realización de este corto fueron: Mauricio Sejas, Alejandro Salazar, Salvador Pomar, Susana Villegas, Román Nina, Cecilia Delgado, Miguel Mealla, Joaquín Cuevas. Director: Animador francés Denis Chapon.

Otros participantes importantes del cortometraje fueron: Luzmila Carpio quien era al Embajadora del Estado Plurinacional de Bolivia y adicionalmente hace la voz y los cantos de la Abuela Grillo.

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